domingo 25 de enero de 2009
Tulipanes
Sigo sentada en unas escaleras junto a un feo muro, pero ante mí se extiende un precioso campo de tulipanes.
martes 4 de marzo de 2008
Nieve artificial
domingo 3 de febrero de 2008
sueño antiguo
miércoles 28 de noviembre de 2007
La pequeña mantis

El aire ondulado distorsiona la imagen del arbol que proyecta una sombra alargada en la vasta extension de tierra seca, sobre la que se perfila una pequeña figura. Camino en su direccion y al consultar mi reloj descubro que la esfera está subdividida en varias secciones de las cuales cada una indica algo distinto, por lo que leer la hora se convierte en un complejo rompecabezas.
Al levantar la vista bajo la sombra del arbol, veo que la figura es la de una niña pequeña que esta sentada dandome la espalda. Su pelo dorado cae en una cascada de tirabuzones inmoviles puesto que no corre ni una pizca de aire, y parece que el calor aumenta por momentos. La pequeña gira lentamente la cabeza, y me mira. Le tiendo la mano pero a la vez siento un escalofrío porque sus ojos parecen dos prismas con miles de caras, como los de un insecto, y de pronto siento que he cometido un error, cuando oigo el zumbido de miles de abejas que me rodean por todas partes.
sábado 13 de octubre de 2007
Light

I run through the shades of the labrynth tunnels, without looking back. My mind is focused on the precise instructions I have received to survive in its deep velvet darkness. I run as fast as I can, but I also try to avoid making any sound, because I am in great danger. I stop abbruptly, holding my breath. I freeze as the air around me turns into sharp ice digging into my skin. Although breathless, I darent breathe. I’m terrified that my heart will betraye me, cause I can hear it thump hard, echoing in the stillness of the black cloack that surrounds me. I can feel a subtle draught tickling the back of my neck. Here, the most similar thing to light, is where darkness seems to fade into vague shapes, like the one in front of me. While I quietly regain my breath, I realize time is running. I doubt. Shall I run forward? No option seems safe. I decide to stick to what I know, the most important guideline I have, and also the one I have failed to follow: no matter what, don’t stop. Keep running.
I close my eyes and leap towards unceirtainty…
I fall, or at least my feet don’t feel the ground any more, as I have no sense of going upwards or downwards. I may aswell be floating, but I don’t find a reason to explain such a thing. My mind seems what is left of me, as it explores my senses, and discovers that where my body was, there is only a dull numbness. Has my body been devoured by the dark? Will my mind be absorbed by it too, melting into it’s atmosphere? Where am I?
martes 18 de septiembre de 2007
pesadilla

Estoy apoyada en el marco de la puerta de la que un día fue mi cocina. Ya no vivo aquí, pero por supuesto estoy soñando, así que todo me parece de lo más natural. Mi madre estudia algo que tiene en la mano. Está sentada a la mesa, mirando su tarea por encima de las gafas, sin prestarme atención. Tengo una sensación extraña en la nuca, un cosquilleo, como de inestabilidad. No es que haya nada en particular que me haga sentir incómoda, pero la atmósfera en general, por alguna razón me hace sentir vulnerable. Supongo que es por estar aquí, en nuestra antigua casa, con las oscuras vigas de madera crujiendo amenazadoras por encima de nuestras cabezas, los enchufes junto al fregadero con cara de cortocircuito y frío, mucho frío.
Mi madre comenta distraída --Vaya, parece que tienen hambre, han salido a comer unas cuantas...—
No se de qué está hablando, pero empiezo a estar harta de este picor en la nuca...un momento, ¿de donde viene ese zumbido? Parece que viene del trastero, justo a mi izquierda. La puerta está entornada y la luz fluorescente está encendida. La empujo y dejo salir la mezcla de olores a polvo triturado, gasoil y pis de gato. A la vista, se agolpan los trastos que hemos acumulado a lo largo de nuestra existencia, y que hemos acabado amontonando aquí por falta de espacio para ponerlos en otro sitio. Están apilados en las estanterías, y hasta cuelgan del techo. Cómo murcielagos, penden de las vigas un viejo sombrero mejicano, una sierra mecánica, una cometa, un cesto de mimbre...Sobre la alfombra se abarrotan tambien las bicis de montaña, una encimera de mármol de la casa en la que vivíamos en Madrid, una estufa de gas de las que siempre dicen en las noticias que han provocado algún incendio...Apoyadas en una pared, hay dos mesas de madera enterradas bajo botes de pintura, un telefono antiguo, un teclado yamaha, varias cajas con puzzles en 3D...Al fondo, hay una puerta que da a la casa contigua y que está tapada por una estantería abarrotada de cajas de herramientas. Me acerco más y veo que algo se mueve. La superficie de madera tiene algo brillante y viscoso, y entonces distingo la inconfundible apariencia de montones de abejas cruzandose unas por encima de otras, bullendo en todas direcciones...reculo hacia la salida mientras descubro que tambien zumban a mi alrededor, y salen de las grietas del techo de madera. Me llevo la mano a la nuca, porque ahora el picor es mucho mas intenso, y me sorprende el tacto pegajoso y la vibracion de muchas alas y patas correteando bajo mis dedos.
Me despierto sobresaltada.
jueves 13 de septiembre de 2007
reality




